En las escrituras encontramos que el enemigos de nuestras
almas se propuso metas para lograr en nosotros, las cuales muchas logro cuando andabamos sin fe y sin esperanza. Cuando
Jesus vino el nos traslado del reino de la muerte y la muerte al reino de la luz. Colosenses 1:13
Examinemos el plan del enemigo.
Hurtar, matar y destruir. Hurtar o robarnos el gozo, poner tristeza en nuestro corazon, amargura y depresion en nuestras
vidas. El desanimo y desaliento son armas que el emplea para causar dolor en el hombre. Tambien vino para matar.
Matar la inocencia de muchos, como lo hizo con Adan y Eva desde el principio, donde sus ojos fueron abiertos hacia el bien
y el mal. Genesis 3:7. Matar tus suenos y aspiraciones de crecimiento, poniendo conformismo y un espiritu de inferioridad
y bajo estima. Su objetivo principal es el de destruirnos, para que seamos condenados para siempre.
Mas cuando vino Jesus, su proposito
para tu vida y mi vida es que tengamos vida en abundancia. Cuando leemos esto podriamos pensar que Jesus vino para que
fuesemos ricos y no nos faltara nada. Si bien es cierto El es Jehova- Jireh nuestro proveedor. Su plan es darnos
vida abundante en nuestro ser interior. El nos devuelve el gozo y la paz que el enemigo nos habia robado. Jesus
quita el dolor y amargura, cambiandolo en un cantico nuevo de alegria y regocijo espiritual. Esta vida abundante hace
que un Pablo y un Silas canten alabanzas en medio de la prision y despues de haber sido azotados. Hechos 16:25.
Recibamos esa vida abundante
que Cristo nos dio y vivamos en ella, para asi poder cantar y tener paz en medio de la tormenta y las pruebas de la vida porque
estaremos confiados en El.