Romanos
8:1-11
El Señor Jesús en su muerte en el calvario demostró que ella produciría una vida en nosotros libre de la condenación
del pecado y de la muerte. El ya venció por nosotros al diablo, a la muerte,
al mundo y al pecado. La Escritura dice que “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. .. Pero fíjate que no termina allí. Continua
“los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. No basta con solamente estar en Jesús, es necesario vivir la vida que el nos dio a
vivir. Hay una ley del Espíritu la cual produce vida en todo aquel que quiera
recibirla y esta vida es la cual nos libra de una ley del pecado el cual por ultimo nos lleva a la muerte. Gracias a Dios que el Señor nos dio una vía escapatoria de una esclavitud a una libertad, pero esta se
nos es otorgada cuando nosotros optamos por vivir en esa libertad. Déjame explicártelo
mejor. Jesús fue el único que pudo vencer la carne en la carne. Fue necesario que el padeciese de lo mismo para mostrarnos que si se puede vencer. El Espíritu Santo puso su semilla o gene espiritual en María para poder así dar a luz un hijo sin pecado
el cual jamás tendría un gene humano y con descendencia de pecado. Hay una ley
de justicia que se cumple en nosotros cuando vivimos conforme al Espíritu y en el Espíritu.
Cuando una persona no le gusta mucho hablar sobre los temas espirituales y se aburre fácilmente, tal persona lamentablemente es aun carnal. Pues la escritura
dice que “los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los
que son del Espíritu, en las cosas del Espiritu.”v. 5
También nos declara que el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse de las cosas del Espíritu produce
vida y paz. Primero fíjate que cuando la escritura menciona carne esta hablando
de todo aquello que involucra el alma y cuerpo.
Muchas personas cuando piensan en carne naturalmente lo asocian a pecados de índole sexual etc.… Pero hay muchas cosas que produce la carne como malos pensamientos, maldad, egoísmo, envidia, etc.… En Gálatas 5:19-21 nos da una lista. Sabemos
que cuando nosotros vivíamos en el mundo éramos esclavos de estas cosas pero ahora en Cristo hemos sido libres de esa ley
para entra en una ley espiritual. Es decir como dijo Pablo en 1 Corintios 6:12
“Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son
licitas, mas yo no me dejare dominar de ninguna”. Aquí Pablo declara
la realidad de la gracia de Jesús. Todo esta a nuestro alcance pero finaliza
diciendo, yo no me dejare dominar de ninguna de estas cosas. Cuando una
persona nace de nuevo normalmente la gente le critica y le dicen: ahora no podrás hacer esto y lo otro. Pero la realidad es que todo lo podemos hacer pero como no todo nos edifica y nos conviene entonces tenemos
la habilidad de escoger que hacemos y guardarnos del mal y del pecado. Sin embargo
el que no ha nacido de nuevo hace todo aunque no le conviene y le destruye el cuerpo por la única razón de que es esclavo
del pecado. Gracias a Dios por Jesucristo nuestro Señor y por habernos hecho
libres por la vida del Espíritu para nosotros poder escoger y no ser dominado por el mundo.
Cuando Jesús mora en el corazón de alguien, tal persona ha muerto a la
carne pero vive para el espíritu. Esperamos en el día en el cual El Espíritu
Santo, de la misma manera que vivifico y levanto de entre los muertos a Jesús así también vivificara nuestros cuerpos mortales
por su Espíritu el cual mora en nosotros. Que esperanza mas gloriosa la cual
nos motiva a vivir esa vida en el Espíritu.