Efesios 1:3, 15-23
Todo aquel que ha creído en Cristo Jesús como su salvador personal ha recibido preciosas
y grandísimas promesas a través del plan de redención. Cuando Jesús pronuncio
las palabras “Consumado Es” allí se llevaron a cabo muchas promesas
y profecías fueron cumplidas. Maldiciones fueron rotas, fuimos libres de la condenación del pecado y aun recibimos una herencia espiritual de la cual el apóstol
nos aclara en este capitulo 1 de Efesios. Primero el verso 3 nos declara que
el nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales con Cristo.
Si te das cuenta la palabra nos dice que El ya nos bendijo con toda bendición
espiritual. En esta palabra toda bendición espiritual están encerradas
bendiciones de sanidad y de salud. L a escritura dice en Isaías 53:5 dice que
por su herida fuimos nosotros curados. Esta es una expresión del pasado
ya fuimos sanados. Muchas veces oramos para que cosas sucedan en nuestra vida
y que El Señor nos bendiga. Pero la escritura dice que El ya nos bendijo, El
ya nos sano, El ya nos libero y restauro. El verso 10 dice que en Jesucristo
se reunieron todas las cosas tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra.
Una
de las herencias que hemos recibido es el nombre de Jesús y su autoridad. Lucas
10:17-19 muestra que Jesús nos dio la autoridad de usar su nombre como una señal de autoridad en contra las fuerzas del enemigo. Ahora el nombre de Jesús no se puede usar como un amuleto, es necesario que haya obediencia
para que esa autoridad se haga real en nosotros. En Hechos 19:11-17 nos relata la palabra sobre unos exorcistas ambulantes, los
cuales al ver el poder y los milagros que Dios hacia a través de Pablo, intentaron
invocar el nombre del Señor Jesús y usarlo. Pero como sabemos el espíritu salto
sobre ellos y los domino, porque ellos no conocían a Jesús. Solamente estaban
recitando o invocando sobre un poder del cual ellos no conocían nada. Esto es
como cuando una compañía trata de usar la marca de alguna corporación famosa y parece igual, pero nunca se igualara a lo original. Nosotros necesitamos ser originales y buscar la verdadera presencia y unción de Dios,
no aceptemos imitaciones. En el verso 14 Pablo dice que recibimos el sello del
Espíritu Santo como garantía de nuestra herencia en Cristo. Jesús mismo fue sellado
por El Espíritu Juan 6:27 (NVI).
El deseo de Pablo y su oración es que los Efesios recibiesen espíritu
de sabiduría y de revelación del conocimiento de El. Tenemos que llegar a conocer
no Biblia, sino llegar a conocer a Jesucristo en la intimidad. Pablo continúa
diciendo: Para que El alumbre los ojos de nuestro corazón para entender cual
es la esperanza y la herencia que tenemos en Jesús. Hermano amado
tenemos que reconocer que Cristo nos dejo una herencia espiritual y nos ha sentado
en lugares celestiales juntamente con El. Aprendamos a vivir en esta
herencia espiritual. (Para recibir más,
escucha el mensaje semanal: El Nombre de Jesús, Nuestra Herencia.)