PAGINA PRINCIPALMESSAGE SHARE (MENSAJES EN AUDIO)JOVENESPAGE IN ENGLISHPREDICAS EN VENTANUESTRO CREDOLA FAMILIAEL MENSAJE DE LA SEMANAFOTOSNUESTRA VISIONCOMUNION MINISTERIAL ELIMDIRECCION HACIA LA IGLESIACONTACTARNOS

PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS

Parte 1

En la vida que transitamos encontraremos de que hay muchas cosas que trataran de desviarnos de cumplir nuestro objetivo o meta propuesta por Dios para nuestra vida. Si vamos a la escritura nos damos cuenta de que nuestra vida tiene un proposito definido en Dios y que no fuimos creados para ocupar un espacio mas en la tierra. El asunto es de que en ese transitar, habrán muchas cosas que trataran de impedir que tu logres alcanzar la meta o el objetivo que Dios ha trazado para tu vida.

Vemos que en Hebreos 12:1 el escritor declara de que hubieron muchos que antes de nosotros transitaron la vida espiritual también. Es decir ya otros corrieron también por el mismo camino o carrera de la vida que tu estas corriendo y se nos dice que lograron alcanzar la meta. Ahora solo nos amonestan e instan como una nube o multitud de testigos alrededor de un estadio a que corramos la carrera de la misma manera o aun mejor de como ellos la corrieron. Esto nos debe servir como motivación a nosotros de que si ya otros lograron alcanzar las bendiciones de Dios, nosotros también lo lograremos si seguimos sus ejemplos y caminar. Una de las cosas que si podemos notar es de que el escritor nos amonesta a despojarnos de todo peso que podamos traer sobre nosotros. Cuando una persona se propone correr no lo puede lograr si lleva en si una carga encima. Imaginese a un corredor con una maleta de cargas sobre su hombro tratando de correr en una marathon. Ciertamente caería rendido si es que logra despegar del suelo.

En nuestra vida se han marcado muchas cosas que han venido a ser un peso o una carga que nos impide a veces poder seguir caminando o mucho menos lograr correr en esta vida. Quizás de niño/a empezamos a ser abusados o explotados, tal vez sufrimos desprecios o rechazos, algunos fueron decepcionados o desilusionados y se sienten que ya no pueden continuar mas en la vida. Una gran serie de cosas pudieron formar una maleta de cargas sobre nuestras vidas, las cuales ahora que queremos emprender esta carrera en la vida espiritual, no nos permiten poder llevarla a cabo. El Señor nos insta en su palabra a traer todas nuestra cargas delante de El porque el tendrá cuidado de nosotros y nos las quitara. 1 Pedro 5:7

Aparte del peso que nos impide correr con precisión la carrera de la fe. Encontramos que

hay un mal de pecado que nos asedia el cual también nos estorba en este caminar. En Romanos 7:17 el apóstol Pablo lo define como el pecado que mora en nuestros miembros el cual nos induce a hacer lo que no queremos hacer. La concupiscencia que existe aun en nuestro cuerpo mortal nos estorba muchas veces y quiere desviar nuestro objetivo propuesto ya para alcanzar la meta de nuestro destino. Quisiera explicar que en el cuerpo vivimos y la única manera de lograr vencer ese pecado que nos asedia es rendir esas áreas en nuestra vida al Señor, El cual nos fortalecerá en el hombre interior por su Espíritu para poder así correr con paciencia esta carrera.

Note de que se nos manda a correr la carrera con paciencia. En otras palabras se nos instruye de que forma se debe correr. La paciencia es uno de los frutos del Espíritu Santo conforme a Gálatas 5:22 y si nosotros queremos alcanzar esa meta tenemos que correr de cierta forma hasta alcanzar ese galardón. En 1 Corintios 9:24-27 el apóstol declara que no es el proposito de solo correr. Sino correr de tal manera que obtengamos el premio, si es necesario abstenerse de muchas cosas pues así sea. El golpeaba su cuerpo en sentido figurado, no satisfacía los deseos de aquel cuerpo, sino mas bien lo sujetaba a la voluntad del Espíritu. Quizás en el mundo nosotros vemos a diario mucha gente que corre de aquí para alla, muchos en su desenfreno de pecado, otros metidos en sus negocios, otros en su quehaceres de la vida.

Que nosotros podamos estar corriendo no solamente para lo temporal o para vivir en esta tierra. Sino mas bien que estemos corriendo con paciencia la carrera que se nos ha sido puesta por delante y se nos ha encomendado. Puestos los ojos en JESÚS y en la eternidad, no viendo nada mas para el beneficio de hoy día, sino también viendo para una eternidad y logrando así cumplir con ese proposito para el cual fuimos llamados para salvación.

Enter content here

Enter content here

Enter content here