Lucas 10:25-28
La vida de Jesús y su ministerio se caracterizo por hacer exactamente lo que Dios le envió lo cual fue
el de servir a otros. Hay personas hoy día que se llaman ministros pero ellos quieren ser servidos.
Sin embargo cuando estudiamos bien el propósito del ministro es un servidor y un ministerio el de ayudar a otros
y beneficiar a otros bajo un llamado de Dios. La misión de Jesús y su propósito era
agradar al Padre y todo esto giraba alrededor del beneficio de otros. En Lucas 4:18-19 encontramos que
Jesús dijo que El Espíritu de Dios estaba sobre el, y que le había ungido para dar
buenas nuevas a los pobres; le ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad
a los cautivos, vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor.
Si te das cuenta en ningún párrafo el Señor busca algo propio. Si
alguien tiene en mente que el ministerio va a ser algo para recibir aplausos y reconocimiento u obtener algún crédito
humano, este bien equivocado. Pues el ministerio es la labor del servicio al ser humano
y el morir al nuestro, viviendo solo para el propósito de Dios. No me malentiendes,
recompensa va venir; pero será de parte de Dios y cuando el diga. Nuestra
vida comienza a cambiar cuando empezamos a ver que nuestra vida no se trata solo de complacernos a nosotros mismos y concentrarnos
en nuestros problemas. Cuando empezamos a ver los problemas de los demás y a bendecir a otros en
sus conflictos, ya sea trayendo una palabra de aliento, dándole alimentos;
empezaremos a ver que nuestros propios problemas son pequeños. Así que, los que
somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada
uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. Porque ni aun Cristo
se agrado a si mismo;… Romanos 15:1-3.Aquí encontramos claramente que Jesús mismo no busco su voluntad o el agradarse
a si mismo, sino que vio por el bienestar de otros, por la sanidad, la restauración
y edificación de otros. Esta es la otra comida que Jesús tenia que comer, cuando
hablo con la Samaritana; Juan 4. En Hechos 20:33-35 Pablo les recalco a los discípulos
recordar las palabras de Jesús cuando dijo que era más bienaventurado dar, que recibir,
ayudar que ser ayudado y servir antes que ser servido. Lamentablemente hoy día vemos lo contrario,
el hombre quiere ser servido. El mandamiento de Dios fue amar a nuestro prójimo como
a nosotros mismos. Es imposible amar a Dios y no amar al prójimo, pues a Dios
no le hemos visto pero al prójimo lo vemos a diario; 1 Juan 4:20-21; 5:1-2.Nuestra vida de adoración no
se trata de nosotros, se trata de El. Cuando llegamos a la casa de Dios para rendirle
culto, es esto exactamente lo que tenemos que hacer. Rendirle un culto a El,
es decir que debo acercarme no para traer un montón de peticiones delante de el o buscar solo mi bendición,
llenura, fortaleza, etc.…. La mejor adoración es cuando solo me concentro en adorarlo y bendecirlo
a El. Recuerda que hay mayor bendición en dar ya sea para otros y de darnos
nosotros cuando se trata de Dios. La bendición que recibirás es una bendición que
no se podría experimentar de ninguna otra forma.