Santiago 1:5-8
Cuando nosotros anhelamos alcanzar o lograr algo en la vida, no basta solamente con el hecho de
desearlo y pedirle aun si es creyendo por fe. Sino que debe haber un espíritu de perseverancia y
constancia hacia aquello que nos hemos propuesto conseguir hasta lograrlo. El enemigo mas grande
de la perseverancia es la duda, la cual hace que una persona sea inconstante y de doble animo. Alguien
así no tiene el carácter para recibir lo que busca de parte de Dios. Es mas la escritura
nos dice en el verso 7 de Santiago 1 que ni piense recibir algo de Dios quien actué en inconstancia. Es
mas en Santiago 4:8 la escritura va mas allá en declarar que todo aquel que tiene doble animo necesita purificar su
corazón. Es decir que cuando una persona ha guardado demasiados pensamientos y maquina mucho en
su mente es que tiene doble animo por el hecho de que su vida es un solo relajo y no se concentra o enfoca en solamente creer
por aquello que se propuso en su corazón. El acercarse a Dios para obtener lo que queremos
es un proceso de sometimiento y búsqueda constante; Santiago 4:7. En el Salmo 40:1-2 David
declara que el espero pacientemente en Jehová y el se inclino hacia el, oyó su clamor, y
lo hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso sus pies sobre peña y
enderezo sus pasos. Ahora para pasar del pozo de la desesperación y terminar con los pies sobre
la peña que es Cristo, se necesita mucha paciencia y esto requiere persistencia.
También encontramos en Isaías 40:31 que los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas;
levantaran alas como las águilas; correrán, y no se cansaran; caminaran
y no se fatigaran. La razón por la cual mucha gente actúa rápidamente y terminan cansados,
estresados y fatigados en muchas de las cosas que emprenden es por la sola razón de que no esperan a Jehová
o como otra versión dice en Jehová. Actúan antes de que el actué en nuestras
vidas, y créeme amigo y hermano en el Señor que cuando dejamos que Dios actué en nuestras
vidas será muchísimo mejor. Esto es lo que sucedió con Saúl cuando por entrometido
se apresuro a ofrecer holocausto cuando iba a ser guerra contra los filisteos. Un privilegio dedicado específicamente
para el sacerdocio y no para el rey; 1 Samuel 13:9-14. Esta precipitación le costo a Saúl
su reino. Cuantas veces no hemos nosotros caído en problemas por no hacer las cosas en el
tiempo de Dios sino en nuestro tiempo por falta de paciencia y constancia. Es mas la falta de fe de Saúl
y el hecho de querer hacer las cosas en su tiempo y a su manera lo llevo hasta el punto de consultar adivinos; 1 Samuel 28:8-14.
Recuerda el Señor no olvida el amor y trabajo que hagamos para el con paciencia en certeza de aquella esperanza
por la cual si con fe heredaremos las promesas; Hebreos 6:10-12.