HEBREOS 12:12-14
Hemos sido llamados con el solo propósito de vivir para Dios y apartarnos del pecado, así
viviendo en santidad y no bajo los conceptos de un mundo que vive en rebeldía y oposición a Dios.
La cultura nos ha enseñado un concepto erróneo de lo que es santidad. Las manos caídas
y las rodillas paralizadas nos hablan de un espíritu perezoso y deprimido. Siempre que hay una falta
de acción en nuestra fe esto hace que el espíritu se enferme y se haga apático e indiferente para hacer
sendas derechas para los pies o sea nuestro caminar. No esta hablando de un caminar físico,
sino de un caminar espiritual el que cambiara totalmente la dirección de una vida. En Hageo
1:13-14 encontramos que Dios lo que despertó fue el espíritu en Zorobabel gobernador de Judá para dar
la orden de edificar la casa de Dios. Cuando el Señor trae un despertar al espíritu del hombre
para levantarse y santificarse, esto traerá un avivamiento y un despertar a la santidad y presencia
de Dios. Los avivamientos no caen del cielo, comienzan con hombres y mujeres cansados
de una vida inerte y muerta, cuyo espíritu es despertado a un levantarse a la restauración
y edificación, como lo que Dios hizo con Nehemías. Pero tenemos que anhelar
un cambio en nuestra vida con todas nuestras fuerzas y empezar a amar a Dios sobre todas las cosas, si
hemos de obtener nuestro milagro. La palabra nos dice en Salmo 37:4 Deléitate así mismo en
Jehová y el te concederá las peticiones de tu corazón. Es decir que nuestra delicia
tiene que hallarse en el estar delante de Dios, o sea El es nuestro deleite, cuando
el es nuestro deleite, es el quien esta en nuestro corazón y es de el que recibiremos nuestras peticiones.
Busquemos hacer de nuestra vida un camino recto, para afirmar nuestros pies. Proverbios
4:26 dice Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos. Solamente cuando examinamos
nuestros caminos y nos detenemos con el propósito de tomar una decisión de cambiar es que veremos a Dios trabajar
a favor de nosotros. Cuando Hebreos nos dice que lo cojo no se salga del camino, nos
esta hablando de áreas débiles en nuestra vida las cuales deben ser restauradas y afirmadas en la fe,
para que no se salgan del camino. El camino es Cristo y cuando nosotros no afirmamos nuestras cojeras
estas nos desviaran de El. Lo cojo es aquella oveja débil y descarriada la cual necesita ser
sanada y restaurada en mansedumbre; Gálatas 6:1. Es lo que hizo el buen pastor
cuando dejo las 99 y se fue detrás de aquella oveja descarriada y la restauro. La exhortación
es a seguir la paz con el propósito de vivir en armonía y no ser causa de tropiezo para otros; Romanos
14:17-23. A seguir la santidad y vivir en este mundo apartado de contaminación; 2ª Corintios
7:1. Cuando El Señor nos disciplina es con el solo propósito de que participemos de su santidad;
Hebreos 12:10. Así que no temas en la prueba solamente levantémonos y santifiquémonos.