PAGINA PRINCIPALMESSAGE SHARE (MENSAJES EN AUDIO)JOVENESPAGE IN ENGLISHPREDICAS EN VENTANUESTRO CREDOLA FAMILIAEL MANA SEMANALFOTOSNUESTRA VISIONCOMUNION MINISTERIAL ELIMDIRECCION HACIA LA IGLESIACONTACTARNOS

EFESIOS 6:10-12

            Vivimos en un mundo espiritual,  en el cual estamos en medio de una batalla entre las fuerzas de las tinieblas y la luz.   Nuestro adversario no esta dispuesto a ceder ni un solo momento a favor nuestro,  su propósito es destruirnos.  Sabiendo esto de antemano el apóstol Pablo amonesta a la iglesia de Éfeso a fortalecerse en el Señor y en el poder de su fuerza.  Hay algo interesante aquí,  porque la mayoría de personas quieren lograr alcanzar el cielo con sus propias fuerzas y logros.  Aun cristianos ya dentro de la iglesia tratan de luchar contra las fuerzas del mal a través de sus propias fuerzas y obras.  Creen que el vivir una vida sacrificial o luchando en la carne contra el pecado lograran la santidad.  Pero meditemos por un momento lo que nos dice la escritura,  el ser fortalecidos por El.  Es decir solamente a través del Espíritu Santo quien resucito a Cristo de entre los muertos dándole así la victoria final contra Satanás,  es quien nos dará  a nosotros la victoria aun sobre el pecado.  Debemos como dice el verso 11,  vestirnos de toda la armadura de Dios.   Hay muchos que dicen a mi me gusta orar pero leo poco la Biblia,  otros dice a mi me gusta leer pero soy poco en orar,  otros dicen a mi me gusta evangelizar ese es mi fuerte.  De una u otra manera la escritura nos insta a vestirnos de toda la armadura.  Un soldado no solo se capacita en usar su arma, también se capacita en defenderse y en tácticas sicológicas en contra de su enemigo.  Cada arma es dejada para nuestro provecho en el caminar diario.  Dios nos ha concedido o delegado autoridad espiritual como su iglesia.  En Lucas 10:19 vemos que Jesús envió a los 70 de dos en dos y les dio toda autoridad para echar fuera demonios y sanar enfermos.  Cuando Jesús les envió automáticamente ellos recibieron de su impartición espiritual o sea de su mismo espíritu.  Quiero que visualicemos esto con mas claridad en Números 11:17.   Encontramos que cuando Dios le dice a Moisés que escoja 70 varones ancianos del pueblo de Israel,  El le dice que descenderá sobre ellos y pondría del mismo espíritu de Moisés sobre ellos de tal forma que llevaran la carga juntamente con el y no la llevaría el solo.  Mas adelante en el  verso 25 nos dice que Jehová descendió en la nube, y le hablo; y tomo del espíritu que estaba en el,  y lo puso en los setenta varones ancianos;  y cuando poso sobre ellos el espíritu,  profetizaron, y no cesaron.   Esto nos muestra el poder de la impartición y el vestirse con el poder de la fuerza de aquel que ya venció a Satanás.  Cada vez que tu recibes de alguien impartición o bendición espiritual,  estas recibiendo de su espíritu.  Por eso es muy importante saber de quien nos estamos dejando ministrar.  De todas las armas que nos habla Pablo,  solamente la Palabra de Dios o espada del Espíritu es la ofensiva.  Todas las demás son defensivas.  Hay momentos en los cuales tenemos que dejar de jugar ya  a la victima y dejar de solo defendernos,  como aquel boxeador que solo le dan y le dan y solo se defiende pero no ataca nunca.  Yo creo que ha llegado el momento de que como hijos de Dios dejemos de solo defendernos y comenzar a atacar y perseguir a nuestros enemigos espirituales hasta acabarlos.   Pablo en su segunda carta a Timoteo en el capitulo 2 le insta de que si ya se enlisto como soldado de Jesucristo en el reino de Dios,  no se enrede en los negocios de la vida o del mundo.  La manera más fácil de ser presa del enemigo es jugar con el mundo y al evangelio.  Fuimos llamados a libertar a los cautivos,  no a ser cautivos una vez más del enemigo.  Tenemos que vivir en fuego para Dios y ya no acariciar las cosas del mundo,  si hemos de ser revestidos del poder de su fuerza.  Santiago 4:7 nos dice que nos sometamos primeramente a Dios, y luego que resistamos al diablo, y de nosotros huira.  Muchos quieren someterse pero no resistir,   otros les encantan saber sobre la guerra espiritual,  pero no están dispuestos a someterse a sus autoridades espirituales.  Solamente aquellos que reconocen autoridad espiritual,  recibirán de parte de Dios la autoridad espiritual.  Nosotros tenemos la decisión de vivir como vencedores en Cristo Jesús o permitir que el enemigo nos gane la batalla.  Te insto a que cada día te fortalezcas en El Señor y en el poder de Su Espíritu.