Juan 14:15
“Si
me amáis, guardad mis mandamientos.”
Jesús nos dejo una promesa de manifestarse y revelarse a aquellos que le aman de todo corazón
y están dispuestos a entregarlo todo, rindiéndose totalmente a el con su vida. La prueba
del amor a Jesús no se basa con cantar coritos bonitos y decirle frases bonitas solamente. El les
dijo a sus discípulos que si ellos le amaban entonces guardarían su palabra. Muchas veces
nuestras palabras pueden decir algo pero nuestros hechos y actitudes pueden decir lo contrario. Tenemos
que alinear nuestras palabras con nuestras acciones si hemos de mostrar nuestro amor hacia el. Jesús
dijo “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por
mi Padre, y yo le amare, y me manifestare a el.” Después dijo en el verso 23 “El que me ama, mi
palabra guardara; y mi Padre le amara, y vendremos a el, y haremos morada con el.” Wow! que
promesa mas gloriosa que si nosotros le amamos ciertamente es porque le obedecemos y tendremos la certeza que el estará
habitando dentro de nosotros. Cuando vemos la vida de José en Génesis 39:1-3, 20-23 encontramos
en cada uno de estos pasajes que no importaba la situación que José pasaba, si era en casa
de Potifar, Dios estaba con José o en la cárcel cuando fue arrestado injustamente,
aun allí Dios estaba con José y Jehová lo prosperaba en todo lo que el hacia. Ustedes
creen que era porque el oraba bonito o porque era bien parecido, no será que mas bien era porque
José guardaba la palabra de Jehová en su corazón. En Juan 15:7 Jesús
va más allá y les da la promesa a sus discípulos y les dice “Si permanecéis en mí,
y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” No
será que muchos llamados creyentes no reciben las bendiciones y peticiones que le hacen al Señor por el hecho
de que no están guardando su palabra? Recuerda que Dios le dijo a Josué
en el capitulo 1 verso 8 de que si “nunca se apartaba de su boca, el libro de la ley (la palabra de Dios), sino
que de día y de noche meditaba en el, para guardar y hacer todo lo que en el esta escrito;
entonces haría prosperar su camino y todo le saldría bien.” Quiero
que reflexiones, que tiene que haber una declaración de labios, o sea una
confesión de fe, la meditación de día y de noche hará que esa palabra quede
grabada en nuestro corazón y estando grabada o guardada allí entonces haremos lo que en ella esta escrito.
Entonces nuestros caminos serán prósperos y de bendición, guiándonos a que todo nos salga
bien. Oh! que preciosa promesa al guardar esa bendita palabra de mi Dios.
En el proceso de guardar su palabra nosotros mismos nos estaremos separando para Dios y así llevando acabo el
proceso de santificación. Muchos quieren que Dios se conforme a su estándar de vida, sin
embargo la palabra nos dice que nosotros debemos ser renovados, por medio de la renovación de nuestro entendimiento
para que comprobemos cual es la perfecta voluntad de Dios; Romanos 12:2. Este año
es un año de consagración y separación para nuestro Dios, por eso tenemos que comprender
como le podemos agradar. Muchos se preguntan porque sus oraciones no son contestadas. Pero
como nos dice Santiago 4:1-5 que pedimos y no recibimos, porque pedimos mal, para gastar en nuestros deleites.
El Espíritu de Dios nos anhela celosamente y muchas veces nosotros estamos anhelando otras cosas lo cual le
duele a su personalidad gloriosa. Si nosotros guardamos su Palabra en nuestro corazón,
créeme que nunca mas pediremos nada que no este alineado a su voluntad. Alguien preguntara
pero cual es su voluntad? La podemos encontrar desde el Génesis hasta el Apocalipsis en nuestra
Biblia. Cuando entendemos su palabra, entonces podemos realmente acercarnos delante
de el amándole porque guardamos su palabra.