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Éxodo 13:3 y 14:13

     Dios saco al pueblo de Israel de Egipto con mano poderosa, pero ellos tendrían que proseguir hacia delante sin mirar atrás, si es que lograrían llegar a su destino.  Debían enfocar su camino hacia el objetivo, el cual era llegar y poseer la tierra prometida.  En el verso 3 de Éxodo 13 vemos que Moisés le dice al pueblo de que tengan memoria de ese día, en el cual Dios los sacaba de Egipto y de la esclavitud con mano fuerte.  Hay milagros que Dios ha hecho en nuestra vida de los cuales nunca deberíamos olvidarnos, sino aumentar en fe a través de ellos.  En Éxodo 14:13 Moisés le dice al pueblo que no teman, sino que vean la salvación de Jehová, porque ciertamente a aquellos egipcios que ahora veían,  ya nunca para siempre los verían más.  Lo que Dios quería decirles a través de su siervo es que emprendieran un viaje hacia delante, confiando que su pasado quedaba atrás y nunca más lo recordaran.  En efecto Dios se encargo de destruir completamente a los egipcios ahogándolos en el Mar Rojo, para que no quedara más memoria de ellos.  Cuando nosotros pasamos por las aguas bautismales,  estamos en sentido muriendo al pecado y resucitando a una vida nueva; 1 Corintios 10:2, Romanos 6:4.  Entonces una vez salimos de esas aguas, no tenemos mas porque recordar nuestro pasada manera de vivir, ni vivir recordando de donde salimos.  El pueblo de Israel tuvo un conflicto con esto,  en Números 11:5-6 nos relata de que ellos vivian recordando el pescado, los pepinos y melones que comían en Egipto y sus viejas obras,  viéndolo mejor aun que el mana que gratuitamente recibían del cielo.  Quiero que veas que el diablo no les traía a la memoria los azotes y el arduo trabajo que tenían que enfrentar para cultivar esos pepinos y melones que comían.  El enemigo siempre tratara de enviar dardos a nuestra mente,  pero entre esos nunca incluirá la vida triste, amarga y esclavizada al pecado que vivíamos,  porque no le conviene.  Yo quiero decirte que si nosotros pensamos algo, creeremos en eso y hablaremos de lo que creemos, dándole así vida a nuestros pensamientos.  El pueblo de Israel nunca dejo que su mente fuera renovada por la Palabra de Dios; Romanos 12:2 y por lo tal siguieron pensando como esclavos, hablando como esclavos y por consiguiente viviendo como esclavos aunque ya eran libres.  Yo te quiero decir que si tú quieres avanzar en tu vida y crecer espiritualmente hacia un nivel de fe más alto y en el mover del Espíritu Santo,  solo lo lograras si miras hacia el blanco y te olvidas de tu pasado que te impide avanzar.  Muchas veces el recordar nuestro pasado produce dolor.  Es como volver a abrir una herida que ya estaba sanando.  El examen del perdón es, que si ya no me afecta el recuerdo de algo, entonces entiendo que ya perdone.  Déjame ponértelo de esta manera,  yo tengo una herida en mi mano que ya cicatrizo y cuando me la toco o aun raspo ya no me duele porque ya cicatrizo.  No quiero decir que ya lo olvide, pues cuando la miro me recuerdo cuando me corte,  pero sin embargo ya no me afecta.   Quizás haya cosas que nosotros no podamos olvidar pues nuestra mente es una grabadora, pero si al recordar ya no nos afecta entonces no hay problema.  El problema con Israel es que recordaban a Egipto con el anhelo de querer regresar,  pero ya no había a que regresar porque lo egipcios ya habían muerto, por eso Moisés les dijo que nunca jamás los verían.  Nuestra vida debe estar dirigida en nunca jamás anhelar volver más al mundo de pecado, porque sus obras han sido destruidas en el mar.  Nosotros elegimos que pensar, en Filipenses 4:6-8 vemos que la palabra nos amonesta en no estar afanados o preocupados, sino antes bien que nuestras peticiones sean conocidas delante del Señor y después en el verso 8 da una lista de cosas en las cuales debemos pensar.  En otras palabras yo elijo si vivir pensando en los problemas de la vida, el trabajo, la economía y cosas negativas o en poner mi confianza en Dios y pensar en todo lo que es puro, amable, honesto, verdadero, positivo y digno de pensar.  Muchos creen de que hay que aceptar todos los pensamientos que el enemigo nos envía y no es así, nosotros los recibimos o los descartamos de nuestra vida.  Fíjate que en Filipenses 3:13-14 Pablo hablando de su vida en Cristo, declara no haberlo alcanzado todo pero el dice que hace una cosa: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.  Como hubiese cambiado  el destino de aquella generación que salió con Moisés, si ellos hubieran pensado de esta manera y en vez de haber vivido una vida negativa, murmurando todos los días, se hubieran extendido hacia lo que tenían por delante que era la tierra prometida.  Hermanos y amigos hay muchas bendiciones y un Reino glorioso que conquistar como para vivir recordando el pasado que no nos trae bendición sino que nos impide el avance en la obra.  Con esto no digo que no recordaremos lo momentos buenos y felices que hemos pasado,  recuerda que por eso vimos el verso 3 del capitulo 13 que Moisés les dijo, tened memoria de este día de salvación y liberación.  Enfoquemos nuestra vida en lo que esta delante y llegaremos al destino y el propósito para el cual Dios nos creo.  Josué y Caleb lo hicieron y años mas tarde poseyeron su destino, la tierra prometida.

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