2nda Corintios 10:13-18
La autoestima que nosotros
tengamos de nosotros mismos es la que nos llevara a cumplir el propósito de Dios en nuestra vida, si es conforme a la medida de la fe que Dios nos dio o a vivir derrotados si es una autoestima conforme
a criterios equivocados. La alta autoestima solo servirá para que seamos humillados
hasta lo sumo, pues la escritura dice que Dios resiste a los soberbios y da gracia
a los humildes; Santiago 4:6. La baja autoestima nos detendrá siempre de conquistar
las bendiciones de Dios. En Romanos 12:3
la palabra nos amonesta que cada uno piense de si con cordura, conforme a la medida de la fe que Dios nos da. Esto es ser humilde, muchos han malinterpretado
lo que es ser humilde pensando que se trata de vivir con zapatos rotos y dando lastima a la gente. Pero la verdadera definición se encuentra aquí donde nos dice que teniendo un concepto correcto de uno
mismo, no un concepto superior de altivez y orgullo, ni tampoco un concepto de inferioridad y desprecio creyendo que no servimos para nada. El concepto balanceado es humildad y cordura. Si estudiamos
al pueblo de Israel encontramos de que su baja autoestima es la que impidió de que ellos entraran a Canaán. El propósito de Dios estaba bien definido en que ellos poseyeran la tierra, pero su incredulidad y concepto erróneo los detuvo de alcanzar esas bendiciones. Vemos en Números 13:27-33 que el informe que ellos dieron a los hijos de Israel fue un informe de miedo
e incredulidad antes que todo. Si leemos el verso 33 “También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas;
y así les parecíamos a ellos.” Ahora note que ellos eran a su parecer
o sea conforme al concepto que tenían de si mismos, como langostas y como ese era el concepto que tenían así creían que les
parecían a ellos. Yo quiero que entendamos que este es un pueblo que viene de
pasar 400 años en esclavitud y la esclavitud e incredulidad la tenían bien enraizada en sus vidas. Muchas veces cuando venimos a Cristo, venimos arrastrando
con años de rechazo y desprecio, por lo tal tenemos un concepto de baja autoestima
el cual necesita ser cambiado si hemos de alcanzar las bendiciones de Dios. Si
vemos en Josué 2:9-11 cuando Rahab le habla a los dos espías enviados por Josué, ella
le dice que todos los moradores del país o sea los gigantes ya han desmayado por causa de ellos. “Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes que están al otro lado del Jordán….Oyendo
esto , ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado mas aliento en hombre alguno por causa de vosotros……
Quiere decir que el concepto
que ellos tenían de Israel era de terror por la victoria que Dios les había dado, pero
el pueblo por su bajo concepto de temor no entro a poseer las bendiciones que Dios les había dado. Dios nos mira a nosotros como seres victoriosos. Dice el libro
de Efesios 1:3 que el nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales con
Cristo, todo depende de cómo nosotros nos miremos a nosotros mismos, de allí dependerá nuestra victoria. El
tener un concepto de superioridad y grandeza es malo, ese espíritu de altivez
y orgullo fue lo que llevo a Nabucodonosor a ser convertido en una bestia salvaje y habitar entre los bueyes; Daniel 4:28-33 y el tener un concepto de inferioridad nos
llevara a vivir derrotados , fracasados y nunca alcanzar el propósito para el
cual fuimos llamados. Entonces necesitamos comprender cual es la autoestima espiritual
y correcta para poder como dice Pablo en el pasaje de nuestra porción si nos gloriamos que no sea desmedidamente, sino conforme
a la regla que Dios nos ha dado por medida o sea nuestra medida de fe tiene que
estar alineada perfectamente con la medida cono que Dios nos ve.