Hechos 19:11-20
Dios desea expandir su reino aquí en la tierra, haciendo
milagros y sanando enfermos mientras su palabra fluye trayendo sanidad y transformación al alma del ser humano. Lo que es mas sorprendente es que el desea usar al hombre que crea en El y le reciba como Señor y Salvador. En el verso 11 leemos que Dios hacia milagros extraordinarios a través de las manos
de Pablo. Por eso 1 Corintios 3 nos declara que somos solamente colaboradores
de Dios e instrumentos en sus manos. El se quiere dar a conocer al mundo no solo
con palabras de conocimiento, sino a través de las demostraciones del Espíritu y con poder.
Hay muchos que se han quedado con un conocimiento de Dios solamente pero en realidad no han experimentado el poder
de Dios en sus vidas y por lo tal no encuentran lo maravilloso de la vida en Cristo.
Por eso Pablo les dice a los Corintios en 1 Corp. 2:1-5 que cuando llego
a ellos no fue con palabras de humana sabiduría, sino con las demostraciones de poder en el Espíritu. Marcos 16:17-18 dice que estas señales seguirían a todo aquel
que creyese y que en su nombre echaríamos fuera demonios. El mundo busca un evangelio
poderoso y de cambios en la vida. La unción es la que Dios derramo para dar buenas
nuevas a los pobres; sanar a los quebrantados de corazón, pregonar libertad a los cautivos, vista a los ciegos y libertad
a los oprimidos; Lucas 4:18. Cuanta gente no existe con problemas, opresiones,
cautividades o esclavitudes de pecado. El mundo quiere soluciones a sus problemas, no solamente oír palabras, sino demostraciones también. En el verso 13 vemos que el evangelio sacude al reino de las tinieblas. Cuando Jesús llego a Gadara, la biblia nos dice que el endemoniado
Gadareno se acerco a el gritando que Jesús no le atormentara; Marcos 5. Algunos exorcistas ambulantes quisieron usar el nombre de Jesús para echar fuera los
espíritus malos pero sin embargo el demonio no los conocía y salto sobre ellos hiriéndolos.
El Señor le ha dado una autoridad de usar su nombre solamente a aquellos que creen en su nombre. Efesios 1:21-22 nos afirma que el delego toda autoridad y poderío a su iglesia. La gente tuvo temor al ver lo sucedido a aquellos exorcistas
ambulantes; v.17. Cuando El Señor manifiesta su poder, la gente lo sabrá y entenderá que Dios es quien esta actuando y creerá.
Por eso es que en 1 Corintios 14 la escritura nos recalca que las lenguas son para los incrédulos, pero la profecía
es para la iglesia. El evangelio de Dios es poder para salvación y transforma
a aquellos que se refugian en el. Producirá cambios, muchos de los que habían practicado magias vinieron confesando
sus hechos y quemaron los libros de brujería. Si hemos de experimentar
cambios es necesaria una confesión de pecados y un apartarse de ese pecado. Esto
traerá gloria y exaltación a Cristo Jesús creando una expansión al reino de Dios
y la salvación de las almas.